A 16 años de la nueva era de investigación OVNI en México

Por Luis Ramírez Reyes

 

 

Esta colaboración la envió el reconocido investigador Luis Ramírez Reyes al Arq. Salvador Mora,

director del grupo “La Esfera Azul”.

 

 

Antecedentes y motivos

 

    El jueves 26 de abril del presente (2007), se recuerda el inicio de la que bien puedo llamar Era OVNI en México con un programa de radio que dio origen a la delación de apariciones de objetos no identificados en los cielos, llamados más comúnmente platos voladores y su contacto con las que más adelante habría de denominar MEIs: manifestaciones extraterrestres inteligentes.

 

   Autor de este movimiento fue quien esto escribe. Acción que ha generado un alud de investigadores, centros y círculos de estudiosos, revistas, películas, videos, grabaciones de audio, programas de radio, tv, congresos, souvenirs… Toda una parafernalia ovnística.

 

   El despertar, o como llegué a comparar, el destape de la olla express que contenía forzada la creencia y pruebas de la vida inteligente en otros mundos, terminó con un debate sobre la materia por televisión que marcó récord de duración que puedo atreverme a asegurar no ha habido en mucho tiempo; en especial sobre un tema que en aquel tiempo, 1991, era considerado hasta cierto modo, tabú, o cosa de esquizofrénicos, aún más, de soñadores, mitómanos: los OVNIs.

 

La historia es la siguiente.  

 

   Con el propósito de crear conciencia de la realidad y validez del fenómeno OVNI, que en México había sido relegada luego del auge que tuviera con personajes como Pedro Ferriz Santacruz, Ramiro Garza y Jorge Reichert, en el año de 1991 me di a la tarea de fomentar la inquietud por el estudio e investigación de esta materia, así como el desahogo sin prejuicios y temores, de experiencias sobre avistamientos de platos voladores y encuentros con sus tripulantes, por parte de la opinión pública.

 

  ¿Cómo nació esta idea de despertar a la población el interés extraterrestre?

 

  Trabajaba como gerente de Prensa de la División Radio de Televisa cuando llegó por el mes de enero de 1991 a la estación XEW de AM un periodista: Nino Canún, ya con una interesante trayectoria periodística en la radio y televisión a la par que peculiar estilo para confrontar ante la opinión pública ideas y personas que mucho habrían de aportar a la tele y radio audiencia.

 

   Desde que el personaje se presentó en la televisión, no descansé en tratar de convencerlo de hacer un debate sobre los objetos voladores no identificados, tema que rechazaba por dos razones básicas: no creer en esta cuestión y no verle posibilidad de éxito (raiting).

 

   Empero, su negativa no desalentaba el entusiasmo que ponía en mi tarea de promover a este popular  hombre a través de la Prensa escrita, como fue siempre mi función en la empresa (por espacio prácticamente de 25 años), ni mucho menos mi propósito de convencerlo de aprobar el debate señalado.

 

   Los periodistas captaban el interés de los boletines generados por mi área y reproducían en sus espacios cuanto se informaba en nuestras notas de lo que habría de presentar Nino en la mesa de discusión -en este caso radiofónica-.

 

   A tal grado llegó la promoción que recibió Canún por el medio que yo manejaba, que al cabo de tres meses decidió atender mi "descabellada solicitud", ya que en ese tiempo poco o casi nada se hablaba del fenómeno espacial, no obstante el año anterior había yo participado en Galavisión (cobertura ya mundial televisiva) con otro periodista no menos importante, Ramón Fragoso (ahora elemento importante de Televisión Azteca)  por espacio de ocho meses; sólo que mis presentaciones eran casi a la media noche. No obstante,  había tenido tiempo atrás programas cortos en otras emisoras de la capital de la república mexicana.

 

"¡Te saliste con la tuya!"

 

   Recuerdo que en los últimos días del mes de abril me encontraba en un evento internacional periodístico en Disneylandia (Los Angeles, Ca) coordinando la información de prestigiados colegas mexicanos -según encomienda de mis superiores- exactamente del 19 al 24.

 

   A punto estábamos de retornar a la capital de la república cuando recibí una llamada de mi oficina en el sentido de que Nino había aceptado un debate sobre OVNIs y requería mi presencia de inmediato para organizar tal programa y tomar desde luego, parte en él. Tal hecho ocurrió ¿casualmente? cuando me disponía a tomar el avión para regresar a México.

 

   Acostumbrado a las carreras y presión que implica organizar programas en los medios electrónicos, apenas si tuve tiempo de desempacar mis pertenencias al llegar a casa para ponerme a organizar el ansiado debate.

 

   Lo primero que hice fue hablar telefónicamente con Canún para confirmar la referida petición y éste entre broma y en serio me espetó: Querías un programa de OVNIs, ¿no es cierto? Pues hazlo, pero ¡ahora!... Lo quiero para pasado mañana -viernes de las 18:00 a las 20:00 horas, tiempo de la serie de XEW-... Cedo porque me has doblegado con tanta promoción que me has dado en Prensa. Así que, adelante, lo que tú deseas, pero ¡ya!... antes de que me arrepienta. Ah, pero que quede claro -enfatizó-: solamente lo haremos por radio, no por televisión; no creo que en este medio funcionen tus caprichos".

 

Brillante comienzo

 

   Puse manos a la obra sin repelar. Y aunque no sabía por dónde empezar, pues venía de un mundo de magia e ilusión del que me compenetré hasta lo más recóndito de mi sentidos, me comuniqué entonces tras colgar con el conductor, a mi oficina en busca de pendientes, llamadas telefónicas en mi ausencia o algo que me ayudara a sacar adelante la en realidad improvisada faena de realizar un debate que trascendiera, que cimbrara al público y a Canún para llevarlo luego a mi meta principal: la televisión.

 

  Pero la suerte estaba de mi lado. Mi diligente secretaria me informó que precisamente acababa de llegar a México el mundialmente famoso parapsicólogo y ovnílogo Salvador Freixedo, quien me había llamado por la mañana -mi regreso a casa del parque de diversiones, fue antes de las siete de la noche-. El controvertido escritor e investigador me buscaba y había dejado un número telefónico para comunicarme con él.

 

   Por otra parte, trabajaba en esa época como asesor de radio, otro también grande de la ovnilogía, Ramiro Garza, amigo y maestro en estas lides; sin olvidar que fue fundador del Centro Investigador de Fenómenos Extraterrestres, Espaciales y Extraordinarios, A.C. (CIFEEEAC) junto con Jorge Reichert (también eminente conocedor del tema). Ante la promoción que daba al célebre centro, pronto habría de recibir de ellos la estafeta y dirigirlo buen tiempo hasta dejarlo después en otras manos.

 

   Con ellos -pensé- podía armar el panel. Era suficiente: Freixedo, Garza, quien esto escribe y... que Nino pusiera a los escépticos o al que quisiera.

 

26 de abril, fecha histórica

 

  Y así fue. Al día siguiente, jueves 25 de abril, me enlacé telefónicamente con los exponentes escogidos, dando gracias a la Providencia de que ¿coincidieran? en la Ciudad de México baluartes de la investigación OVNI como Salvador Freixedo y Ramiro Garza; justo en el momento en que tanto los necesitaba para disertar públicamente sobre el fenómeno.

 

   Sobra hablar del éxito que tuvo la mesa redonda ese viernes 26 de abril desde el legendario teatro-estudio Azul y Plata de la sede de histórica radioemisora  del país.

 

    Rebasó mis expectativas con lo que ocurrió: a los quince minutos de iniciada la discusión, el auditorio comenzó a pedir llevar la polémica al video, por lo que el moderador no tuvo más remedio que aceptar y prometer presentar un debate ovnístico en su serie de Canal 9; no sin antes reclamarme muy a su manera: “¡Te saliste con la tuya de nuevo!” –Reto que acepté gustoso.

 

   Debo indicar que esa tarde y en esa emisión radial inicial  participamos en la radio a favor del tema, los mencionados Freixedo, Garza y el autor. Invitados de Canún, también el periodista Antonio Carrizosa y en contra del grupo Héctor Escobar, de la Sociedad Mexicana para la Investigación Escéptica.

 

 

En la gráfica, de izq, a der., Luis Ramírez Reyes, Ramiro Garza, Antonio Carrizosa, Héctor Escobar y

Salvador Freixedo ante Nino Canún.

 

Luis Ramírez Reyes

karalessandro@yahoo.com.mx

 

 

Correo electrónico enviado por Luis Ramírez Reyes (Muchas gracias por el envío y los comentarios del mismo, es un gran gusto el estar en comunicación con usted.)

 

Mi querido y admirado Salvador.

 

Felicito a ti y a tu capacitado como entusiasta equipo, por el éxito del 4o Congreso Morelia 2007 celebrado la semana pasada. (Te ruego hacer extensivo este mensaje).

 

Un triunfo obligado por la madurez y amor puestos en juego para tal evento. Más no por eso, lejos de festinar.

 

En lo personal, autor de ésta que he llamado Nueva Era OVNI en México hace justo 16 años (se cumplen el jueves 26 del presente), me siento más que orgulloso de seguir viendo florecer y crecer la animación y  estudio de la fenomenología OVNI difundiéndola con ética y profesionalismo.

 

A , a tu cuerpo laboral, a los participantes estelares y al auditorio como medios que apoyaron con su presencia el magno congreso, un abrazo sincero y exhortación a continuar con esta misión de luz ovnística al mundo.

 

Me permito adjuntarte, a manera de contribución desinteresada, breve crónica de la manera real como inicié este movimiento que hoy ha dado de todo y para todos desde el ángulo que se vea, pero que a final de cuentas, repercute en la promoción de una verdad en sí: "No estamos solos en el Universo".

 

Cumplidamente

Luis Ramírez Reyes

karalessandro@yahoo.com.mx

 

Fuente: “La Esfera Azul”

http://www.acusticavisual.org/

 

 

 

 

Luis Ramírez Reyes

 

Estudió las carreras de Relaciones Públicas y Periodismo. Reconocido investigador del fenómeno OVNI.

En 1957 comenzó a rastrear la carrera espacial entre americanos y soviéticos, escribiendo sus hallazgos en diversas publicaciones nacionales y extranjeras.

 

En el año 1968 se incorporó a la empresa Televisa y fundó la oficina de Prensa de Televisa Radio.

 

Su carrera como escritor la inició con la publicación del libro Alerta OVNI en 1992. Un año después publica El Mundo de lo Insólito, en 1994 ¡Alerta! Extraterrestres Aquí. Otros libros de su autoría son: Contacto: México, Historia del Fenómeno OVNI, Contacto Extraterrestre, Historia de la Parapsicología y Encuentros en todo el mundo.

 

Además de ser conferencista del tema OVNI y participar en múltiples programas de radio y televisión, desde finales del año 1993 publicaba dos veces por semana interesantes crónicas en el periódico “Novedades”, acerca de la casuística en nuestro país e informando de los avistamientos más recientes.

 

En 1978 vive la experiencia de un encuentro cercano del tercer tipo, en la Zona del Silencio.

 

Por esto y más es que Luis Ramírez Reyes es un ícono en la Ufología Mexicana, un hombre comprometido con la verdad, la cual comparte amablemente, y digo lo anterior con conocimiento de causa, ya que he tenido oportunidad de coincidir con él. La primera vez en un programa de televisión y en otra ocasión en Tepoztlán, donde lo encontré muy concentrado en sus estudios e investigaciones, pero siempre dispuesto hacia los demás con la gran calidad humana que lo caracteriza.

 

Uno de sus grandes orgullos, porque así me lo dijo personalmente, es que sus libros se encuentran en la Biblioteca de Alejandría, representando un merecido éxito para el destacado escritor.

 

Con Luis Ramírez Reyes

 

 

Atte.

Profra. Ana Luisa Cid